Superclásico Cordobés: Talleres venció a Belgrano por penales

Deportes 07 de febrero de 2022
En los 90 minutos, los "Tallarines" igualaron 1-1 ante el "Pirata" en el estadio Mario Alberto Kempes, pero venció en la tanda de tiros desde el punto penal
Nota El Manisero

Talleres se quedó con la Copa Córdoba. El conjunto de Ángel Guillermo Hoyos, en los 90 minutos, igualó 1-1 ante Belgrano en el estadio Mario Alberto Kempes, pero logró llevarse el encuentro en la tanda de penales. El clásico cordobés se volvió a jugar luego de tres años y contó con las dos parcialidades presentes.

Y en ese contexto de color y pasión, Talleres fue más claro y más punzante pero el duelo necesitó definirse en los penales como para darle más dramatismo y un condimento extra al derby cordobés.

Fue empate 1 a 1, parecía que se lo llevaba el “Pirata” luego del empate agónico y por ir adelante desde los 12 pasos, sin embargo, el festejo quedó para los de barrio Jardín.

El partido sirvió de preludio para el arranque de la temporada oficial. El encuentro fue en marco de la copa “Clásicos de la ciudad”, organizada por la Municipalidad de Córdoba, como previa a los torneos oficiales y para darle vida al verano futbolero cordobés.

A menos de una semana de los debuts en sus torneos, mostraron sus cartas y no cuidaron valores ni piernas. El aliento de la gente fue el ingrediente fundamental para envalentonar los corazones en la calurosa noche y en ese ambiente fue Talleres quien mostró mejor preparación desde lo físico. El elenco de Ángel Hoyos soportó el asedio inicial del “Pirata”, que empezó mucho más enchufado, para luego golpear y manejar a voluntad la pelota. El gol llegó con una avivada de Rodrigo Villagra, como si tuviera dos pulmones, para robar una pelota y abastecer a Rodrigo Garro para el gol. Comenzó el idilio del ex Instituto con la gente, con un festejo alocado y una actitud muy positiva para jugar, mostrarse y generar.

En ese lapso Garro tuvo una clara de cabeza y Michael Santos estrelló un remate en el palo que bien pudo significar la ampliación del marcador. Y del otro costado, apenas un remate de larga distancia y un cabezazo de Pablo Vegetti fueron los argumentos de los dirigidos por Guillermo Farré. Bruno Zapelli quedó muy contenido por derecha, muy retrasado en el campo para empezar a crear, y no encontró el equipo la forma de no sufrir al dejar desolado a Ariel Rojas en la contención, en un puesto no habitual, sin contar con la asistencia de Tomasetti.

Ya en el complemento Talleres buscó planchar el juego y liquidarlo con alguna contra, por eso el ingreso de Girotti obligó a Belgrano a nunca dejar espacios en defensa. Con los ingresos de Miño y Bordagaray apostó Farré a tener más profundidad, sin éxito pero al menos sirvió para pelear la pelota unos metros más adelante, aunque no encontró las pistas para golpear a un confiado Guido Herrera.  Hoyos puso después a Federico Girotti, su máxima apuesta,  y cerca estuvo de convertir en una serie de enganches en el área, como para decir presente.

Los últimos 20 minutos estuvieron de más, con muchas modificaciones que distorsionaron el análisis, donde ambos equipos lucieron disfrutando más del reencuentro con sus hinchas y del clásico que del partido en sí. Barrea tuvo un remate en el palo cuando más insistieron los de Alberdi, pero no hubo mucho más. Los celeste insistieron y tuvieron su premio, con el gol de Alejandro Rébola en el segundo minuto de descuento para estirar la definición por penales.

Y parecía que se quedaban con todo pero luego Guido Herrera le contuvo el penal a Miño y luego Rodrigo Villagra, la figura del juego, no perdonó a Losada y la celebración fue albiazul.

La hora de la verdad es el domingo para Talleres y el lunes para Belgrano. El albiazul con la consigna de repetir la campaña pasada con la vara altísima y la gente se lo hizo sentir, Belgrano con la necesidad de despertar este lunes, en una derrota que no lo deja herido de muerte pero que le recuerda la necesidad de no dejar pasar por alto el aprendizaje de hoy y tampoco olvidar que de local no debe dejar pasar puntos si quiere ser protagonista. Mientras tanto, el apoyo de la hinchada está latente. Y el clásico sobre todo sirvió para eso: en las tribunas hay un respaldo total, muriendo de pie y casi logrando la hazaña.


Fuente:
La Nueva mañana

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