Qumanta Huasi se constituye como asociación civil

Locales 26 de julio de 2021 Por Angélica Estrada
Uno de los principales objetivos de Qumanta Huasi es la preservación y recuperación de prácticas y representaciones de la región, asentadas en las cosmovisiones ancestrales que ven en la comunión con el ambiente.
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Foto Archivo

La casa cultural, vivero nativo y espacio educativo Qumanta Huasi de la ciudad de Hernando se constituye como asociación civil, dando así existencia legal y jurídica a este espacio de participación que en este año cumple ya diez años de trabajo en la localidad y zona. Por el espíritu democrático y participativo de este tipo de espacios -hasta ahora, organización informal de base- son muchos quienes han participado con su trabajo y compromiso. Por eso puede decirse que la red social constituida en estos años excede por mucho a la Comisión fundadora.

Es necesario recordar que uno de los principales objetivos de Qumanta Huasi es la preservación y recuperación de prácticas y representaciones de la región, asentadas en las cosmovisiones ancestrales que ven en la comunión con el ambiente -respetando las diversas formas de vida- la manera de estar en la tierra. De esta forma, el Vivero Nativo promueve la multiplicación de especies autóctonas de la eco-región El Espinal, procurando que las mismas pasen a formar parte del patrimonio público y colectivo: de todes quienes andan, viven y sienten la tierra. El cuidado y la promoción de especies nativas resulta central para esta idea.

Pues el monte era el espacio privilegiado de la existencia: todo lo daba, en él todo estaba (medicina, alimentación, casa, abrigo). Y recuperarlo constituye una manera de reencontrarse con la armonía de las comunidades como parte del mundo (y no opuestas a él).

Como Casa Cultural, Qumanta Huasi propone compartir actividades que nos acercan como comunidad, revalorizando saberes, prácticas y sentires a través de diferentes proyectos. Cada actividad y propuesta surge, nace y se desarrolla desde la confluencia de uno o más de los tres ejes que hacen a Qumanta Huasi (vivero nativo - casa cultural - espacio educativo).

Algunas son:

●El proyecto Sembrando pájaros propone la siembra comunitaria de árboles nativos con escuelas primarias.

●Mientras, Del hombre al Árbol la devolución de ellos a espacios públicos en articulación con instituciones educativas de nivel medio de Hernando y zona.

●También se entregan árboles nativos a particulares que se comprometan a cuidarlos, sin costo.

 ●Se produjo huerta comunitaria, desde el enfoque de la soberanía alimentaria.

●Talleres como el de cultura andina e idioma quechua,

●de cajón peruano,

●música para niños,

●teatro,

●biodanza,

●los de fotografía y stop-motion).

●Periódicamente se proyecta cine al aire libre (Cine desde el Sur).

●Tienen lugar encuentros de música,

●ferias de semillas,

●el encuentro Del Árbol a la mesa (conformados como cooperativa estacional, se propone la revalorización del algarrobo como alimento),

 ●charlas y presentaciones artísticas (literarias, pictóricas, etc.) y científicas/académicas (con arqueólogos, geógrafos, etc.)

●presentaciones de libros

●celebración del Inti Raymi,

●Desde marzo de 2019 comienza a formar parte de la Mesa Provincial por los Derechos Humanos.

Como un eje que transversaliza diversos proyectos, talleres y actividades, y desde una perspectiva de aprendizaje colectivo y de dialéctica permanente entre las diversas formas de saberes, se materializa también como propuesta de carácter socio educativo ambiental. En este sentido, Qumanta Huasi se proyecta como espacio educativo puesto que se desarrollan diferentes talleres permanentes y eventuales con el fin de brindar a la comunidad miradas y conocimientos otros para reflexionar y poner en práctica una actitud y una responsabilidad colectiva en torno a lo social, cultural y ambiental.

La expresión Qumanta Huasi es una reunión de vocablos quechua y aymara, dos pueblos de gran relevancia socio-cultural para nuestro continente, con la cual se quiere significar Casa de los Abrazos. Porque como nos lo recuerda Eduardo Galeano, los latinoamericanos Llevamos quinientos años aprendiendo a odiarnos entre nosotros y a trabajar con alma y vida por nuestra perdición, y en eso estamos; pero todavía no hemos podido corregir nuestra manía de andar soñando despiertos y chocándonos con todo, y cierta tendencia a la resurrección inexplicable.

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