Talleres no pudo con River

Deportes 22 de octubre de 2021
Fue derrota inapelable 2 a 0 en un estadio Mario Kempes vestido para la fiesta que no pudo ser. El albiazul jugó casi todo el partido con un hombre más y no pudo sacar provecho. Rojas y Romero, los goles
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Talleres dejó pasar una gran oportunidad para acortar distancias ante River, por lo que cayó 2 a 0 en un estadio Mario Kempes con más de 40 mil personas, quedando como saldo muy lejos de la cima, por el partido más trascendente de la Liga Profesional que enfrentaba al escolta con el puntero. Y más allá del resultado, la superioridad física, táctica y de estilo de "Millonario"  fue tan marcada que dejó expuesto al albiazul en predicamento, porque nunca hizo valer el hombre de más que tuvo por 88 minutos, desnudando la ausencia de ideas en un partido trascendental. 

Es que el contexto era el indicado para dar el golpe: ganarle a River, quedar a un punto y seguir ilusionado con pelear por el título. En las tribunas la gente armó una gran fiesta, solo faltaba el plato principal para que la alegría sea completa. Sin embargo el postre se sirvió frío porque el visitante sacó chapa de su oficio y de su facilidad de resolución para sumar un triunfo que lo ayudar a escapar a siete puntos de su vencido. 

¿Se acabó el torneo para Talleres? Quedan aún 24 puntos en juego, matemáticamente hay posibilidades aunque no sacar provecho de un duelo ideal para descontar, es dar mucha ventaja ante el equipo que domina el fútbol argentino desde hace varios años y que tiene un estratega incomparable como Marcelo Gallardo con el buzo de DT. 

Y eso que el partido se le presentó favorable a Talleres, con la expulsión con roja directa de Peña por la falta imprudente sobre Juan Méndez a los siete minutos de iniciado el pleito. Pero nunca hay que subestimar a un DT de la talla del "Muñeco" que en dos movimientos cambió piezas y con eso, el rumbo del partido. Ya había sorprendido con una formación un tanto alternativa con Fernández, Simón, Rolheiser de arranque y después con la fuerte presión como táctica para incomodar al local, incluso con un hombre menos. 

Había alertado ya Julián Álvarez con esa tapada magistral de Guido Herrera en el área chica, en dos toques y un pase largo. Y claro, mientras la gente se impacientaba y Talleres se volcaba al ataque, sufrió el golpe letal. Una pelota parada fue la clave, el local, víctima de un arrebato donde Simón de primera tiró un centro rasante y Robert Rojas mandó la pelota a la red, enmudeciendo al Kempes, a falta de tres minutos para el descanso. 

Medina también quiso jugar su partido, por eso mandó a la cancha a Fértoli para buscar pase filtrado y pelotas aéreas pero nunca llegó a incidir. Quizás el equipo jugó al ritmo del nerviosismo de la gente y se desencontró, situación que River aprovechó para jugar de contra y hacer valer la velocidad y precisión del primer toque. Y de esa forma llegó el segundo tanto: gran corrida de un Álvarez demoledor, superando a Mac Allister y asistiendo a Brian Romero, que no perdonó y sentenció el partido. 

El dominio territorial  y táctico de River sobre Talleres fue abrumador. El local tuvo la pelota pero nunca tuvo ideas para progresar con el juego y menos para hacer valer la superioridad numérica en cancha. ¿Se acabó el sueño para Talleres? Le faltó personalidad para afrontar la final anticipada, pero el público le reconoció el esfuerzo de lo que no pudo ser. Por más que la calculadora le siga dando posibilidades, todo indica que ahora deberá apostar todas sus fichas a la Copa Argentina, porque el torneo local ya parece tener dueño. 

Nota LM Diario

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