León Gieco: 70 años del músico argentino

País/Mundo - Nacionales 21 de noviembre de 2021
El Auditorio Nacional del Centro Cultural Kirchner fue el lugar donde se vivó parte de la historia del músico nacido en Cañada Rosquín en 1951
Nota El Manisero
Foto: Archivo

Más de cincuenta artistas se sumaron a los festejos este sábado a la noche de los 70 años de León Gieco. Se festejaron con un inolvidable concierto que se desarrolló en el Auditorio Nacional del Centro Cultural Kirchner y fue transmitido por la Televisión Pública.

Raúl Alberto Antonio Gieco es su verdadero nombre. Cuando tenía 12 años y era el más joven del grupo Los Moscos, cantaba y tocaba la guitarra. El guitarrista principal había pedido una vez que se revisaran los enchufes de los equipos. El suyo no estaba en el mejor estado. "Lo desarmé, pelé bien los cables, los uní pelados (se ríe), y después los separé bien. Cuando fuimos al primer show, conectamos los equipos y casi se queda sin luz el gobernador de la Provincia. Se quemó todo mi equipo, hizo un fogonazo tremendo. Mis amigos me dijeron: `No te vamos a hacer nada, pero te vamos a poner un apodo. Sos el rey de los animales: sos el león'". Al día siguiente ya todos lo llaman así. Incluso su propia familia. Lo que todavía nadie advertía es que este pequeño León ser convertiría en uno de los máximos exponente del rock nacional.

Nació el 20 de noviembre de 1951, en una chacra cercana a la localidad de Cañada Rosquín, en el centro de la provincia de Santa Fe. Compró su primera guitarra a los ocho años. Desde ese momento, no dejó de presentarse en los actos del colegio y a colaborar, luego, en distintos grupos. Entre ellos, Los Moscos: una banda de rock con la que comenzó a tener cierta popularidad en los pueblos más cercanos. Hacían covers de Los Beatles, de los Rolling Stones y del Spencer Davis Group. Pero fue en 1965, cuando ganaron un concurso para presentarse en Canal 5 de Rosario. A partir de ahí, su carrera no dejó de crecer.

En el verano de 1969 viajó por primera vez a Buenos Aires. Allí, comienza a relacionarse con distintas personalidades del ámbito del rock. Entre ellos, Litto Nebbia, Tormenta y, sobre todo, Gustavo Santaolalla, quien integraba en ese momento la banda Arco Iris y le consiguió algunas presentaciones como telonero del cantante Moris y Pajarito Zaguri. Dos años después, llegó la gran primera presentación, en el Festival B. A. Rock II y, luego, el "Acusticazo" en 1972, junto a Nebbia, Lebón, Domingo Cura, Edelmiro Molinari y otros. Fue durante esa temporada que grabó Hombres de Hierro, uno de los temas más famosos de León Gieco. En 1973, sale a la calle el primer disco, con producción independiente de Santaolalla. El primer corte fue nada menos que En el país de la libertad. Hay quienes dice que, desde ese momento, algunos lo llamaron "el Bob Dylan argentino".

Luego de aquella gran repercusión, Gieco conforma La Banda de los Caballos Cansados, junto con Rubén Batán (bajo), Vicente Busso (batería), Rodolfo Gorosito (guitarra), para tocar en vivo sus canciones de aquel disco. La Banda de los Caballos Cansados (1974) es también el título de su segundo álbum y con el continúa esa suerte de mezcla entre folklore y rock, y abordando temas sociales. En una de sus tantas entrevistas, el propio Gieco comentó: "Fue la música la que despertó en mí el interés por entender el destino de los pueblos, el por qué de las injusticias. De ahí en adelante traté de reflejar, con el máximo de honestidad, mis propias preguntas, mis propias salidas y hasta mis propias angustias. Seguiré siendo músico y recorreré todos los lugares que pueda para cantarle a la gente como me sea posible".

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Problemas con la banda hicieron que esta se desintegrase. Y justo en medio de algunas presentaciones en vivo que tenía por contrato. Sin embargo, León no se dejó acobardar y salió a tocar solo con su guitarra y su armónica. "Me enojé bastante y fui un poco a la fuerza, porque pensaba que me iba a salir mal. (...) Y resulta que hice dos shows impresionantes, el público hacía un silencio total (...). Con el público se entabló una relación totalmente distinta y me escuchaban como nunca antes. Entonces me empezó a gustar tocar solo", recuerda el músico en León Gieco. Crónica de un sueño, biografía escrita por Oscar Finkelstein y el propio cantautor.

"Muchas trabas por parte de la censura tuvo que sortear para poder sacar su tercer LP: El fantasma de Canterville (1976), al punto de tener que modificar la la letra de seis temas y directamente eliminar otros tres (La historia esta, Tema de los mosquitos y Las dulces promesas). Pese a todo, el material es muy bien recibido. León continúa con las giras por el interior, hasta que se aventura a Latinoamérica, a comienzos de 1978. Escapando de la censura, se radica por un año en Los Ángeles. Del "IV LP" (1978) sobresalen Cachito, campeón de Corrientes y Solo le pido a Dios, el otro himno de Gieco, junto a Hombres de hierro. En realidad, León no estaba muy convencido de incluir este tema, que lo encontraba 'aburrido y monótono', pero finalmente siguió el consejo de Charly García, y a partir de ese entonces, León lo canta para cerrar sus shows", comentan desde el portal rock.com.ar.

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En 1981 es cuando comienza su inmensa gira nacional que le demandará en total tres años. "Pensábamos que no podíamos depender de los managers del interior, porque de esta manera se podía desvirtuar el proyecto. Fue entonces que se nos ocurrió la idea de convocar a los estudiantes secundarios para que nos organicen los conciertos. No tenían que pagarnos por el show, sino garantizarnos la estadía (alojamiento y comidas) y de esta manera funcionábamos como socios: ellos se llevaban el 30 por ciento de la recaudación y nosotros el setenta. Por estas características de producción, nuestro contacto con la gente era mucho más directo e intenso que en otra situación", señaló el músico en aquella biografía.

Según el portal mencionado, en total, fueron 450 presentaciones en todas las provincias argentinas y 110.000 kilómetros recorridos, para cantar frente a alrededor de 420.000 personas. Al terminar la travesía, decidió llevar al disco todos los ritmos característicos con los cuales se encontró. Esta fue, sin dudas, su obra más importante. De Ushuaia a La Quiaca se convirtió en un mapa musical argentino. De aquella experiencia, se editaron también tres discos con todo ese material y de los cuales participaron: Leda Valladares, Gustavo Santaolalla, Cuchi Leguizamón y Sixto Palavecino. La dictadura había terminado, retornó la democracia y Gieco siguió componiendo y cantando.

Así, llegaron nuevos discos, presentaciones y premios: Mensajes del alma (1992); Desenchufado (1994); Orozco (1997); Bandidos rurales (2001); Un León D-Mente (2009); El desembarco (2011), entre tantos otros. Entre los reconocimientos más destacados que ha recibido a lo largo de su trayectoria: cinco estatuillas de los Premios Gardel por su último trabajo discográfico en estudio “El desembarco”; el Premio Gardel a la Trayectoria; el Premio Gardel Solidario por el Proyecto “Memoria Amia”; en 2018 fue distinguido con el Pañuelo Blanco de Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. Recibió también, distinciones Honoris Causa de diferentes universidades del país. Fue el primer artista en recibir el Premio Manuel López Blanco que otorga la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Plata por su trayectoria y desempeño social y también le fue otorgado el Premio Rodolfo Walsh desde la Facultad de Periodismo y Comunicación de la misma ciudad.

Su canción Solo le pido a Dios fue traducida a casi todos los idiomas y cantada por Bono, Joan Manuel Serrat, Joan Baez, Mercedes Sosa, Bruce Springsteen y David Byrne, entre otras figuras; fue elegida por el Papa Juan Pablo II como una de las cinco canciones que se cantaron en la celebración del Jubileo 2000; y años después, el Papa Francisco la propuso para ser incluida en la película El Papa Francisco: Un Hombre de Palabra (sobre su vida), que realizó el cineasta Wim Wenders.

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Participó del concierto de “Amnesty Internacional” en el cierre de la gira mundial “Derechos Humanos Ya!” (Human Rights Now!), en el Estadio River Plate en 1988 junto a Peter Gabriel, Sting, Bruce Springsteen, Tracy Chapman, Youssou N'Dour y Charly García. Compartió escenario con Bob Dylan, Metallica, Joan Baez, Bono y Roger Waters en sus respectivas visitas a Buenos Aires. Ha realizado varias giras por Europa junto a Mercedes Sosa. Dirigió también Mundo Alas, una road-movie sobre la superación, inclusión y capacidades que recibió más de 50 distinciones, fue exhibida en Naciones Unidas y se convirtió en el documental más premiado de los últimos tiempos a nivel nacional e internacional. Además, Cinco calles, una avenida, una escuela y tres bibliotecas populares llevan su nombre en distintos lugares de Argentina.

Por todo eso y mucho más, León Gieco, en su cumpleaños número 70, sigue siendo una de las figuras más notables de la música argentina, compartiendo el podio junto a otros tantos grandes como Charly García, Víctor Heredia, Mercedes Sosa y Luis Alberto Spinetta.

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